jueves, mayo 03, 2012

Cómic


Hace un tiempo soñé que era una super heroína. Humilde. Pobre. De escasos recursos económicos.
Formaba, junto a otros tres super héroes un grupo de súper amigos. Nuestros poderes estaban dados por los cuatro elementos.
Alquilábamos una casa que se caía a pedazos, pero era nuestro búnker secreto.
Mi poder me lo brindaba una súper alga gigante con forma de lengua azul que debía estar mantenida en agua mineral. Pero a mí me quedaban sólo 10 pesos y no me alcanzaría para mantenerla por mucho tiempo.
Pero ese no era mi único problema: tenía que correr -como todo héroe- y mi traje tenía unas alpargatas de yute que se me salían.
El sueño terminaba bastante tranquilizador. Uno de mis súper amigos me prestaba unas medias para que las alpargatas quedaran trabadas ahí. Y me grantizaban, entre todos, que tendría plata para agua mineral, para mantener mi fálica y erótica alga de los poderes.

Y la verdad es que siempre me gustaron las películas de súper héroes. Superman y la chica maravilla estaban en el puesto número 1.
Supongo que tiene que ver con la idea de que aunque exista “el mal”, siempre hay un ser superior que todo lo puede para hacer justicia Una idea bien bíblica.
Tengo un leve recuerdo también de la mujer biónica, y por qué no, moría con Mc Giver. Que más que un humano parecía un súper poderoso también. El ser que yo identificaba con mi papá. Que todo lo soluciona con sus herramientas. (Si, lo sé. Carne de diván).

En fin, el otro día llevamos a todos nuestros hijos a ver “Los vengadores”. Esta vez me dí cuenta que lo que más me atraía no era la lucha por el bien, sino el gran elenco. A saber: Mark Ruffalo es Hulk. Iron Man es Robert Downey Jr., Thor no sé quién es pero está que raja la tierra y me ha enseñado que a mi pequeña hija le gustan así, “musculosos, rubios, de ojos celestes y achinados”. Capítulo aparte merece el “Capitán América”(o “súperyanki”). En su escena introductoria está él. De espaldas, golpeando una bolsa de arena. No pude evitar mirar su trasero torneado en sus joggins. (Un hombre además, lookeado retro, lo que lo hace absolutamente “irresistible”)
Al finalizar la película estaba lista para guiñarle el ojo a mi marido, hacerle una mirada picarona y una venia de “vamo'al fondo”.
Para mi sorpresa, al relatarle a dos amigas esta imagen, -tratando de convencerlas que debían, urgentemente ir al cine a ver esa película “para varones”- en presencia de sus sendos maridos, estos últimos, los maridos, miraban boquiabiertos mi relato.
Uno de ellos me dijo:
- No sabía que ustedes se fijaban en esas cosas!

Conlcluí 2 cosas: o mejor dicho: reafirmé dos cosas:
La primera es que no tienen ni la menor idea acerca de qué nos pasa por la cabeza. Qué sentimos, qué pensamos, qué miramos.
Y la segunda es que lo que vemos, lo vemos muy distinto.

Y eso explicaría, a su vez, el 90 % de las discusiones en una pareja heterosexual.

Mi marido no entiende jmuy bien por qué me voy a enojar, por qué me enojé y mucho menos por qué me enojaré.
No tiene idea qué ropa regalarme. De hecho, los primeros regalos de indumentaria se parecían mucho, muchísimo a la ropa que podría usar Gatúbela. Ajusssstaaado. Bbbbien ajustado. Lo que dicho sea de paso, me dio una muy gráfica idea de lo que sí le gusta a él pero que insiste en negar:
-Yo??? qué vi a quién?? qué cosa? (El nunca, jamás mira un pantalón ajustado, ni un escote. Aunque yo le diga que miré lo que el estaba mirando...)
-Debe ser que es algo automático -aduce- Se me van los ojos solos.

Y no. No tienen idea, los hombres.
Fantasean que nos gusta...no sé...oler la ropa que acabamos de sacar del lavaropas mientras sonreímos y gozamos?
Si, están convencidos que eso nos mata de amor. Eso e ir al baño todos los días. El tránsito lento nos pone de mal humor. Y pareciera que les encanta que sepamos que saben.
Estoy segura que las publicidades están realizadas por publicistOs. Machos.
Piensan que nos excita que un súper míster musculoso venga facilitarnos las tareas domésticas.
Y no. No nos gusta eso.
Sería bueno que lo sepan de una vez.
Sería bueno, de hecho, que se enteren que nosotras, somos las que salvamos al mundo. Escondidas muchas veces en un alter ego opuesto a lo que somos en verdad.

Creo que mi sueño no estaba alejado de la realidad. No tengo el lomazo ni el sex appeal de la Scarlet Johanson interpretando a la Black Widow, pero hago cosas superpoderosas todos los días.
Como un montón de mujeres que conozco.
Y me encantan los súper héroes que salvan al mundo. Bueno, me gusta verles el cuerpo. Enterense.
Las mujeres miramos. Y miramos lo que ustedes miran también.
Pero la verdad es que a Luisa Lane se la ve siempre insatisfecha. Su Superman está demasiado ocupado salvando el planeta.
A qué mujer puede gustarle ver a su hombre peleando todo el tiempo? Es insoportable. Aunque se sepa que no puede perder.

Mi súper héroe favorito es sin dudas un hombre terrenal. Es aquel que pelea por la verdad y la justicia todos los días trabajando sin super poderes.
Ese que está a mi lado todos los días. Haciendo malabares a la par mío.
Y aunque a veces la criptonita le bloquea el cerebro y le impide conectarse con mis sentimientos, me gusta cuando tiene el súper poder de mirarme y saber qué voy a pensar.
Ese que no se olvida de llevarme a volar de vez en cuando y que me tranquiliza para que no me falten mis 10 pesos para el agua mineral de mi alga del poder.
Ese que me hace sentir que no necesito ser una superpoderosa, sino solamente lo que puedo y quiero ser.

Después de todo, superhéroe no se nace. Se hace.

A menos que seas Superman, obvio.  

1 comentario:

  1. El Actor que actúa de Thor se Llama Chris Hemsworth ;)
    http://es.wikipedia.org/wiki/Chris_Hemsworth

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